miércoles, 29 de febrero de 2012

LA REINSERCIÓN ¿ES POSIBLE?

Tras la cárcel, la calle es muy dura
Los expertos piden más apoyo a quienes salen de prisión para favorecer su integración social
El 55% de los reos españoles son reincidentes
“Está de cachondeo todo el día, viendo a la gente, riendo, disfrutando”, le excusa su hermana. “Ahora es muy difícil dar con él”, añade. Se refiere a
Miguel Montes, de 62 años, que ha vuelto a pisar la calle, con todas las de la ley, después de más de 30 años en prisión sin haber cometido ningún delito de sangre. En realidad, él no es el preso que más tiempo ha pasado entre rejas en España porque se ha fugado en diversas ocasiones. Pero sí ha permanecido lo suficiente como para que al salir se encuentre en un entorno que ha evolucionado y en el que le cuesta desenvolverse con normalidad.
“¿Cómo van los móviles estos?”, le preguntó a su abogado, Félix Ángel Martín, cuando le dieron uno. “Se montó en el AVE y alucinaba”, añade el letrado. Sus hermanas son su mayor apoyo. Ellas lideraron una campaña para conseguir el indulto que finalmente le ha permitido salir en libertad. Al fin, Montes está de nuevo en circulación, pero enfermo y con pocas posibilidades de conseguir un trabajo. ¿El conocido como preso más antiguo de España está listo para reinsertarse en la sociedad? ¿Qué le ofrece la Administración ahora que ya es libre?
Nada. Al menos desde Instituciones Penitenciarias, que legalmente ha acabado con su parte. “Cuando una persona ha cumplido condena, la Administración, por ley, no puede hacer un seguimiento del preso”, explica la presidenta de la
Fundación IReS, Montserrat Tohà, que lleva 43 años dedicada a la reinserción. “Es una asignatura pendiente, pero muchas veces porque el propio preso, cuando sale, no quiere saber nada”, avanza el doctor en Sociología por la Universidad Autónoma de Barcelona y autor de diversos estudios sobre reinserción Ramón d’Alós. Cuando el preso ha cumplido, es libre, para lo bueno, pero también para lo malo.
Una persona se puede considerar reinsertada en la sociedad “cuando es capaz de sobrevivir ganándose la vida para pagar su casa y su alimento, teniendo relaciones sociales emocionalmente satisfactorias y desarrollando su proyecto vital”, define Julián Ríos, experto en Derecho Penitenciario de la Universidad Pontificia de Comillas. ¿Cuántos presos se adaptan a esa definición cuando salen?
La pregunta es difícil de responder, puesto que no se da un seguimiento al condenado una vez ha satisfecho su deuda con la sociedad. Aunque hay un dato revelador: un 55% de los presos españoles son reincidentes, según datos de Instituciones Penitenciarias. La cifra —27.289 reos de una población de 48.951 penados a diciembre de 2011— incluye únicamente a los que han cometido el mismo tipo de delito, sobre población ya condenada, y no recoge las cárceles catalanas, que tienen la competencia transferida. En la actualidad, 70.472 personas están en prisión (incluyendo preventivos).
“Hay una falta de coordinación entre los sistemas que intervienen: el judicial, el penitenciario y los servicios sociales”, se queja D’Alós, y una dificultad añadida por los diferentes ámbitos que están implicados (estatal, autonómica o municipal). Una persona puede recurrir siempre a los servicios sociales una vez está en la calle, pero los expertos echan en falta un seguimiento coordinado, una ayuda específica para el exreo. “Significaría crear un sistema que no tenemos, y que no hemos tenido nunca. Solo hay algunas iniciativas pequeñas, que dependen de la buena voluntad”, lamenta el catedrático en Derecho Penal de la Universidad de Barcelona Joan Queralt.
“Instituciones Penitenciarias no puede abordar todos los problemas sociales que hay detrás del comportamiento de alguien”, defiende Mercedes Gallizo, que fue su directora general entre 2004 y 2011. “Nos encontramos con problemas que trascienden lo que puede hacer el sistema. Llegan personas con vidas difíciles, desestructuradas, con una falta de formación evidente, con marginalidad, enganchadas a las drogas, con enfermedades mentales... que requieren una acción conjunta de las demás Administraciones”, asegura.
A pesar de eso, insiste en que la reinserción “es lo que da sentido a la existencia de las cárceles”. “Estos años hemos hecho un esfuerzo extraordinario por ampliar el catálogo de actuaciones que se pueden desarrollar, tanto en formación como en programas de intervención y tratamiento. Se han puesto en marcha programas para personas que han cometido delitos de violencia de género, agresión sexual, drogodependientes... Un esfuerzo enorme”, explica, aunque admite que “no acaba de llegar a las necesidades que se tienen”.
“Cuando la pena se alarga más de siete años, las dificultades de todo tipo empiezan a ser intensas”, contrapone Ríos. A su entender, la reinserción debe pivotar en tres pilares: el social, la propia persona y el de los medios que le faciliten. Al salir, el preso se encuentra muchas veces el mismo mundo que dejó y que le indujo, en parte, al crimen. En ese momento, los expertos consideran básico el apoyo familiar, la vivienda y el trabajo.
En otros casos, la persona lleva tanto tiempo encerrada que considera que está mejor dentro que fuera de la cárcel. Es lo que se conoce como un preso institucionalizado. “Las personas que llevan 15 o 20 años en prisión, cuando salen reproducen el mundo relacional caracterizado por la desconfianza y la hostilidad de la prisión. Eso dificulta la reinserción”, asegura Tohà. E insiste en que a veces el esfuerzo debe centrarse en reeducar, en inculcar rutinas a personas que quizá “no las han tenido nunca”.
Instituciones Penitenciarias esgrime, sin embargo, que un preso, si quiere, puede entrar analfabeto en prisión y salir con una licenciatura. Depende de él, y nadie le puede obligar. “Cada mañana unas 400 personas pueden acceder a cursos de formación básica”, ejemplifica José Antonio García, director del centro penitenciario Madrid VI, en Aranjuez (1.515 internos). La prisión cuenta con 14 profesores, dependientes de la Comunidad de Madrid. Las clases tienen una lista de espera que, según García, no supera los dos meses. Además, destaca los talleres, los cursos de formación ocupacional y las distintas iniciativas privadas: unas 150 fundaciones y ONG que colaboran con el centro.
Pero D’Alós es crítico con la formación que se imparte en prisión: “Sirve muy poco para encontrar trabajo después porque se da en condiciones de masificación, porque el preso no puede tener continuidad si le trasladan, porque algunas veces los materiales son poco adecuados o los cursos muy cortos y, en muchos casos, poco profesionalizadores”. Solo un 43,6% de los exinternos que recibieron el alta en las prisiones catalanas entre 2004 y 2007 encontraron trabajo, según un estudio dirigido por él. Y la mayoría consiguió empleos poco cualificados y discontinuos. Además, apunta D’Alós, existe el peligro de que los presos que conocen bien el sistema utilicen los cursos para conseguir puntos que se traduzcan en permisos de salida. “Los profesionales son los que evalúan si lo desarrollas solo movido por el interés, cosa bastante inusual porque todo requiere un esfuerzo bastante grande”, rebate Gallizo.
“Prevenir es infinitamente más barato y efectivo” que encerrar, señala Paco Cristóbal, coordinador del equipo de inclusión de
Cáritas. “Muchas de las personas que están en prisión tienen un perfil muy claro de pobreza y exclusión”, lamenta, y pide que se luche para romper ese círculo vicioso. “La prisión te va haciendo menos persona; un muro alto, una puerta que se cierra con ruido... Son unas condiciones muy duras”, sostiene. “La sociedad tiene que tener la conciencia de que los presos deben volver a ella y de que esta los necesita. Y para ello deben potenciarse los medios legales (permisos, regímenes abiertos) que faciliten esa incorporación y reduzcan la estancia en prisión”, sostiene Ríos.
Pero las últimas revisiones del Código Penal no van en ese sentido. “Las reformas penalizadoras no son la forma más adecuada de erradicar el delito de nuestras vidas. No es lo más eficaz, aunque aparentemente es lo más tranquilizador”, sostiene Gallizo. “Hay presión social para que se opte por el castigo, no por la reeducación y la reinserción”, añade D’Alós. “Lo único que queremos es que delante de nuestra casa no haya suciedad ni delincuentes”, coincide Tohà.
“El debate de la reinserción se pierde en el nivel político: allí únicamente se ve la necesidad de obtener réditos electorales con el incremento de penas”, lamenta Ríos. Y apunta a los problemas añadidos que supone la crisis, donde los recursos dedicados a la rehabilitación y reinserción se ven menguados. “La conciencia es fundamental. Se piensa que son recursos que se malgastan”, lamenta Gallizo. A lo que se suma también la perspectiva de los propios presos. “En una situación como la actual no es fácil hacerles pensar que van a encontrar un puesto de trabajo cuando salgan”, admite García.
¿Cuál es su remedio? ¿Que hagamos infinitas cárceles? ¿Que pongamos cadenas perpetuas para los reincidentes? Los países más penalizadores no son los que tienen más seguridad”, concluye Gallizo. “Por suerte, Miguel ha sabido mantener la cabeza fuera”, dice su abogado. “Hay delitos económicos mucho más graves, pero como suelen ir aparejado a personas pudientes, solo cumplen penas iniciales”, se queja. “A Miguel Montes nunca le propusieron nada”, asegura su abogado. “¿Y ahora qué hace? No tiene paro, no tiene cotización, no tiene nada, y sus hijas son menores. Parece que a alguien se le ha olvidado que no encerramos a la gente por encerrarla, la encerramos para reeducarla”, lamenta.

martes, 28 de febrero de 2012

CHÁVEZ



Un correo filtrado por Wikileaks dice que a Chávez le quedan dos años de vida
Una analista de la empresa privada de seguridad Stratfor pone en duda, en un 'email' hecho público, la lealtad de los militares hacia el presidente venezolano
Mientras
Hugo Chávez se apresta a someterse a una tercera operación en menos de un año, el portal de filtraciones Wikileaks ha publicado hoy un correo electrónico -de los cinco millones que han comenzado a salir a la luz de la empresa privada Stratfor Global Intelligence-, dedicado a la salud del mandatario y a su futuro. Según la compañía de análisis de información de inteligencia con sede en Tejas -que ha dicho que no valida la veracidad o la exactitud de los documentos filtrados-, los médicos rusos y cubanos que atendieron al mandatario en junio del año pasado le dan de menos de un año a dos de vida al líder venezolano.
En un correo electrónico fechado el 5 de diciembre de 2011 enviado a George Friedman, consejero delegado y fundador de la empresa,
Reva Bhalla -directora de análisis de Stratfor y analista senior para Oriente Próximo, Sudeste asiático y Latinoamérica-, habla de una fuente "muy bien conectada que trabaja con Israel" y que revela las críticas del equipo médico ruso sobre el primer tratamiento de Chávez en junio de 2011, cuando fue operado de un "abceso pélvico" en La Habana.
Los médicos rusos se quejaban de que los cubanos no tienen el equipo apropiado para tratar a Chávez y les acusaban de haberle realizado una "cirugía incorrecta" la primera vez para tratar de extraerle el tumor. Pocos días después, este equipo ruso fue el encargado de la segunda intervención de "limpieza" en la zona pélvica de donde le sacaron un "bola del tamaño de una pelota de béisbol", según describió el mismo Chávez. Es por ello que los rusos dan menos de un año de vida al mandatario. Los cubanos le dan dos.
El presidente ha dicho que se siente mucho mejor de ánimo para afrontar esta nueva amenaza a su salud, y a pesar de las recomendaciones de que se operara en Brasil, ha vuelto a elegir La Habana para hacerse la nueva intervención.
El informante revela -según el correo- que el tumor de Chávez comenzó como un "crecimiento cerca de la próstata y se extendió al colon". Cita a fuentes médicas confiables que señalan que el cáncer se ha propagado a los nódulos linfáticos hasta la médula ósea.
Chávez, actualmente en La Habana para someterse a otra cirugía hoy o mañana al detectársele hace más de una semana una "lesión" de dos centímetros en el mismo sitio de donde le fue removido el tumor, es un "mal paciente", señalan los médicos, según reseña el e-mail. Fuentes del equipo médico citadas en el correo por la analista dicen que Chávez, "no escucha a sus médicos e interrumpe el tratamiento cuando va a realizar alguna aparición pública".
Aquí entra la versión de que el mandatario venezolano buscó la ayuda de medicina "natural" china, que recibió un abierto rechazo por el equipo chino. "Solo Chávez puede tener el equipo médico más politizado del mundo", dice Reva Bhalla.
¿Elecciones sin Chávez?
Los correos electrónicos filtrados por Wikileaks están fechados entre julio de 2004 hasta finales de diciembre de 2011. Por eso, en este correo sobre el futuro de Chávez y Venezuela, aparece el gobernador de Zulia, Pablo Pérez, como el que tiene más opciones de ganar las internas de la oposición, celebradas el 12 de febrero y en las que
finalmente se alzó victorioso el gobernador del Estado de Miranda, Henrique Capriles Radonsky.
De parte del oficialismo, el nombre más mencionado en el correo electrónico de la analista es el de Nicolás Maduro, quien fuera el ministro de Exteriores de Chávez. "Maduro es un perro leal a Chávez y es visto como el más pragmático del régimen. Si la salud de Chávez empeora de forma significativa antes de las elecciones previstas para octubre de 2012, esperen que proclame a Maduro como su sucesor, de una u otra forma", comenta la analista. A su juicio, el nombramiento de Maduro como candidato "sería menos arriesgado a que Chávez vaya a las elecciones, las gane, muera repentinamente y se desate una férrea lucha por el poder dentro del Partido [Socialista Unido de Venezuela]". Dice que Rusia y China apoyan a Maduro, pero que La Habana prefiere a Adán Chávez, hermano mayor del mandatario.
"Maduro es visto más como un candidato tipo Lula. Tiene seguidores, carisma y también es una persona que equilibra. Es el tipo de hombre que podría abrirse a Estados Unidos y mantenerse cerca con el resto, lo que pone nervioso a Irán", comenta la analista.
En un apartado Bhalla escribe sus impresiones sobre el estamento militar venezolano: "¿Adivina quienes han sido los más colaboradores con nosotros últimamente? La elite militar", dice la analista en el correo en el que asegura: "Han estado viviendo la buena vida. Aman las mujeres... aman las bebidas, son fáciles de sobornar. No les importa Chávez, les preocupa mantener sus actuales estilos de vida".
Según el correo de la analista, son estos militares quienes se han acercado a ellos, tratando de aislarse de un escenario sin Chávez. "Es por ello que vemos a Chávez invirtiendo mucho tiempo y dinero en desarrollar las milicias. Son su mejor póliza de seguro".

lunes, 27 de febrero de 2012

¿GAY?

Para el gay musulmán, el armario tiene siete llaves
La homosexualidad sigue siendo tabú en el mundo islámico
Muchos se rebelan, sobre todo en Europa
La homosexualidad es un tema tabú en la mayoría de los países de tradición islámica: los vecinos Argelia o
Marruecos, por ejemplo, tipifican como delito los “actos homosexuales” y los cinco Estados que condenan a muerte a los gais son musulmanes. En España, donde la mayor parte de esta comunidad está formada por inmigrantes de primera o segunda generación, estos prejuicios continúan existiendo y, en muchos casos, llevan a estas personas a negar su identidad sexual u ocultársela a sus familias. Pero las voces que reivindican la compatibilidad entre el Corán y la realidad homosexual también comienzan a hacerse oír.
“Cuando sabemos que alguien es gay se le rechaza y se le deja de hablar”, admite el marroquí Achraf el Hadri, de 27 años y vecino de Madrid. La presidenta de la
Unión de Mujeres Musulmanas de España (UMME), Laure Rodríguez, va más allá: “Existe una lesbofobia y una homofobia generalizada dentro de las comunidades musulmanas en nuestro país”. “Las escuelas de jurisprudencia islámica siempre han considerado la sodomía como algo prohibido”, confirma Abdennur Prado, presidente de la Junta Islámica Catalana (JIC).
En este contexto, los musulmanes que se plantean lo que popularmente se llama salir del armario suelen enfrentarse a un proceso muy complejo. Lo explica Manuel Ródenas, coautor del Estudio sociológico y jurídico sobre homosexualidad y mundo islámico (Cogam, 2007): “La característica fundamental de los homosexuales musulmanes es que viven en dos mundos muy diferenciados: por un lado, sus familias, que no saben nada, y, por otro, con sus amistades. Son redes que jamás se tocan ni se mezclan”. Lola Martín, coautora del estudio, considera que estas personas viven en un “doble armario” y destaca que algunos de ellos, incluso, tratan de ocultar que proceden de
países árabes.
La presidenta de la UMME está realizando un estudio entre mujeres musulmanas que viven en España, con las que contacta a través de las redes sociales. “El punto en común de todas las lesbianas a las que he entrevistado es un proceso largo, traumático y doloroso para decantarse entre su religiosidad, su sexualidad o intentar vivirlo de manera equilibrada”, cuenta Rodríguez, que ha hablado ya con unas 20 de ellas.

Cinco Estados musulmanes condenan a pena de muerte a los gais
Esta trabajadora social de 36 años critica que en varios casos, cuando alguna de estas mujeres se ha atrevido a dar el paso y solicitar información en cualquier asociación LGTB, “el primer mensaje que han recibido incidía en que para liberarse tenían que abandonar su creencia”. Desde el
Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM), niegan que su organización actúe así: “Apostamos por la libertad del individuo”, responden, “y no hacemos diferenciación por causa de la religión”.
Shiraz (nombre ficticio) ejemplifica cómo puede afectar este entorno a una mujer procedente de un país árabe, sea o no musulmana. En su caso, llegó a España hace 17 años y, en aquel momento, no se consideraba una persona homosexual. “Desde joven, me gustaban las mujeres, pero al vivir en Túnez, donde no tenía referentes, no sabía lo que me ocurría y tenía muchas dudas”, confiesa. “En mi país, me gustaba mucho una profesora, pero yo lo achacaba a la admiración”, continúa, “hasta que emigré, en realidad, no comencé a asimilarlo”.
Esta mujer, que ronda los 50 años, se congratula por haber vivido el proceso de asumir su lesbianismo en España. “En Túnez habría vivido un calvario o lo habría ocultado”, señala. De hecho, nadie de su familia —que vive en aquel país— sabe nada sobre su condición sexual, a pesar de ser “muy abiertos” para los estándares de ese lugar. “Allí, muchos homosexuales tienen una doble vida, e incluso algunos llegan a contraer un matrimonio tradicional para ocultarlo”. La tunecina comenta que nunca se ha considerado una persona religiosa. “Pero la educación que te dan desde niña influye, y hay cosas que te salen incluso sin darte cuenta”, admite.
¿Ayudaría a cambiar esta situación una organización LGTB específicamente musulmana? En Francia, donde hay inmigrantes de tercera y cuarta generación, la asociación
Homosexuales Musulmanes de Francia (HM2F) lleva desde 2010 luchando por los derechos de este colectivo. “No tenemos que renunciar a ser musulmanes por ser homosexuales”, explica su fundador, Ludovic L. Mohamed Zahed, de 34 años. Su labor se centra en trabajar por un islam inclusivo en el que esta comunidad tenga cabida y en demostrar que excluir de la sociedad a las mujeres o a los gais “no es islámico”. Lo hacen, además, a través del Corán, el libro sagrado del islam, y los hádices, la tradición oral sobre la vida del Profeta.

En Francia, la asociación Homosexuales Musulmanes de Farancia (HM2F) lleva desde 2010 luchando por los derechos de este colectivo
Para debatir sobre estos asuntos, Zahed ha organizado un congreso europeo, llamado Calem, que celebró su segunda edición reuniendo a 250 personas en el pasado diciembre en Bruselas (Bélgica), y cuyas conclusiones ha presentado en conferencias en París, Lisboa y Madrid. El fundador de HM2F prepara ya el tercer Calem, que pretende llevar también a Italia, Suiza y Luxemburgo.
Pero en España no existe una organización similar, según confirma la
Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felglt). “Hay algunos musulmanes en asociaciones LGTB y otros vinculados a las organizaciones musulmanas más aperturistas”, señalan desde la federación. Lo más parecido es el colectivo KifKif (“de igual a igual”, en árabe), que trabaja por los derechos de los gais en Marruecos, pero también por los de aquellos que cruzan el Estrecho. “Nuestro ámbito de actuación es fundamentalmente el país vecino, pero hemos tenido que registrarnos como asociación en España porque allí la homosexualidad está tipificada como delito”, explica Samir Bargachi.
La historia de este marroquí de 24 años es tan compleja como la de otros inmigrantes que decidieron salir del armario al emigrar: confesar su condición sexual le ha supuesto que parte de su familia y muchos de sus amigos hayan dejado de hablarle.
Sin embargo, Bargachi, que vive en España desde hace 12 años, no se resignó a que las cosas fueran siempre así. Por eso, puso en marcha una asociación para defender los derechos de los homosexuales árabes. “Nuestro trabajo en KifKif está centrado mayoritariamente en la comunidad magrebí y de otros países árabes, pero no nos consideramos una asociación musulmana, sino seglar”, señala Bargachi. “En España, tenemos un grupo de apoyo de la comunidad marroquí formado por unas 10 personas, pero nuestra labor está centrada en Marruecos”.
En su opinión, “la comunidad musulmana en España es todavía homófoba”, porque está formada, en su mayor parte, por inmigrantes de primera o segunda generación. “Mis padres, por ejemplo, no están integrados en absoluto, a pesar de que viven aquí desde hace mucho tiempo”, añade. Con su trabajo, el marroquí pretende sensibilizar a este colectivo, así como abrir el debate de la homosexualidad en Marruecos. Allí, este joven creó la revista Mithly, la primera que habla de estos temas en aquel país y en lengua árabe. Se han editado cuatro números en papel y, en la actualidad, se sigue
publicando en Internet.

"Cuando sabemos que alguien es gay se le rechaza", dice un joven marroquí
Las voces en contra de la homofobia surgen desde dentro del propio islam español. “No hay ninguna base que justifique la persecución de los homosexuales en el Corán”, afirma, tajante, Abdennur Prado, que ha dedicado a este tema un capítulo de su libro El islam antes del islam (Oozebap, 2008). Para Prado, quienes afirman que la homosexualidad está prohibida por esta tradición están equivocados: “El hadiz al que se refieren habla de los seguidores de Lot, el mismo episodio que en la Biblia se centra en Sodoma y Gomorra. Pero, si se lee con detenimiento, se comprueba que no habla de relaciones homosexuales, sino de la violación de extranjeros y el no respeto a las leyes de la hospitalidad”, señala Prado, de 44 años.
El presidente de la Junta Islámica Catalana, que acudió al congreso de Bruselas, defiende que, según la tradición oral sobre la vida del profeta, en los tiempos de Mahoma existían homosexuales, que se denominaban muhandazun y a los que el enviado de Alá siempre defendió. Prado destaca, además, que, en el mundo islámico, hay muchos ejemplos de poesía y literatura homoerótica, es decir, erótica y de temática homosexual, una tradición que decayó con la llegada del colonialismo europeo en los países árabes.
El reto, ahora, es que el debate se extienda. Y parece que los primeros pasos podrían darse pronto. “En el futuro, soy partidario de que haya un debate sobre la homosexualidad en las comunidades musulmanas en España”, comenta Mohamed Hamed Alí, presidente de la
Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas, que agrupa a más de 100 asociaciones en toda España. “Es una cuestión que está ahí y nadie la puede obviar, aunque podamos no estar de acuerdo en algo, pero siempre dentro de los parámetros de la democracia y la Constitución española”, confirma Alí, de 58 años. Prado puntualiza: “El Corán dice que Dios está siempre con los perseguidos, y tengo clarísimo que es así, que los crímenes que se están cometiendo contra los homosexuales y las lesbianas son aberrantes. Es para mí un deber religioso como musulmán luchar contra esa injusticia”.


“Parte de mi familia dejó de hablarme al decirles que soy gay”
El marroquí Samir Bargachi (Nador, 1987), que vive en España desde hace 12 años, fundó la asociación Kifkif para defender los derechos de los gais en Marruecos.
Pregunta. ¿Cómo llegó usted a asumir que era homosexual?
Respuesta. El proceso para asumir mi homosexualidad fue muy complicado, porque vengo de un espacio cultural, Marruecos, donde la sexualidad no se trata en público. Cuando me di cuenta de lo que sentía estaba totalmente desinformado, no sabía lo que me ocurría y ni siquiera le ponía nombre a lo que me pasaba. Mi camino para llegar a esta conclusión se inició en mi país natal y continuó luego en España, adonde me trasladé a vivir con mi familia en el año 2000. Y, en realidad, no pude contarlo hasta que no me fui de casa. Más adelante, cuando me fui a vivir fuera de la casa de mis padres, ya pude actuar con más libertad.
P. ¿Ha perdido amigos por decir que es gay?
R. Confesar mi condición sexual me ha costado muchas amistades y que una parte de mi familia deje de hablarme.
P. ¿Cuál fue la reacción de su familia en aquel momento?
R. Al principio, decidí no contárselo a mis familiares, porque la mayoría son conservadores y religiosos. De hecho, temía incluso que me echaran de casa si lo confesaba; es decir, tenía unos miedos concretos y reales. Cuando mi familia lo supo, mi madre lo entendió, más o menos, y sigo teniendo una buena relación con ella y con mis hermanas. A mi padre, en cambio, le ha afectado mucho y he perdido el contacto con él.
P. ¿Conoce casos similares?
R. Sí, este patrón se repite con otros amigos árabes y musulmanes, a los que les ha ocurrido lo mismo; es decir, sus madres les entienden, sus hermanos varones, menos, y su padre, nada.
P. ¿Es homófoba la comunidad musulmana en España?
R. Totalmente. En España, la inmigración musulmana es una inmigración todavía reciente, de primera o, como mucho, segunda generación, por lo que su código cultural viene de estos países. Es muy distinto del caso de Francia o Reino Unido, donde van por una tercera o cuarta generación y, por lo tanto, hay mucha más integración que aquí.
P. ¿Está prohibida la homosexualidad en el islam?
R. Yo no opino lo mismo que los sabios musulmanes que dicen esto, y tengo amigos que son religiosos y piensan como yo. En el Corán únicamente se habla de la historia de Lot, y está claro que no se refiere a la homosexualidad, sino a violaciones, vejaciones… algo muy distinto.
P. ¿Se considera musulmán?
R. Soy una persona musulmana culturalmente, es decir, que esa es la cultura en la que me he educado. Sin embargo, no me considero religioso.
P. ¿Ha tenido una doble red de amigos?
R. Ahora, la mayoría de mis amigos son españoles, a los que conocí en el colegio, pero efectivamente, hasta hace poco, tenía dos grupos de amigos: por una parte, los españoles, a los que les conté mi homosexualidad y, por otra, los de tradición musulmana con los que se relacionaba mi familia (amigos de mis hermanos, vecinos…) que no sabían nada. Con ellos, era muy difícil encajar todas las facetas de mi vida: inmigrante, musulmán y homosexual.

domingo, 26 de febrero de 2012

MARRUECOS, MARRUECOS, ¿POR DONDE ANDA TU DEMOCRACIA?

El rey depredador
Los periodistas franceses Cathérine Graciet y Éric Laurent ofrecen la cara desconocida de la fortuna y los negocios de Mohamed VI
Éric Laurent es el periodista francés que más frecuentó al difunto rey Hassan II, con el que escribió un libro de conversaciones. Catherine Graciet es la periodista francesa que en el libro La régente de Carthage (La regenta de Cartago) desmenuzaba la fortuna, lograda gracias a prácticas corruptas, del dictador tunecino Ben Ali y de su esposa Leila Trabelsi. Juntos, Laurent y Graciet acaban de escribir Le roi prédateur. Main basse sur le Maroc (El rey depredador. Apoderarse de Marruecos) que, publicado por Le Seuil, saldrá a la venta en Francia el 1 de marzo. A lo largo de sus 216 páginas, sus autores desgranan el rápido incremento de la fortuna de Mohamed VI hasta convertirse, en 2008, en el séptimo monarca más rico del mundo, superando a los emires de Qatar y Kuwait. La fórmula es sencilla: "En Marruecos es el pueblo el que, cada día que Dios nos da, enriquece al rey comprándole productos de sus empresas", que gozan con frecuencia de una situación de monopolio. Fuentes anónimas y algún conocido exbanquero aportan sus testimonios.
En la clasificación especialmente dedicada a los monarcas [por la revista Forbes en 2009], el rey de Marruecos, Mohamed VI, hizo una sorprendente aparición en el séptimo puesto, con una fortuna evaluada en 2.500 millones de dólares. Adelantaba a sus rivales aparentemente provistos con más riquezas como el emir de Qatar, cuyo subsuelo rebosa de gas y petróleo, o el de Kuwait, cuya fortuna es, según Forbes, seis veces inferior a la del soberano marroquí.
En 2009, la crisis financiera golpeó con fuerza al conjunto de las rentas, incluidas las de los más adinerados. Sin embargo, Mohamed VI, cuya fortuna se duplicó en cinco años, parecía misteriosamente librarse de esta suerte porque Forbes le colocó en cabeza de las personalidades que incrementaron su patrimonio en 2008.
La monarquía marroquí cuesta al presupuesto del Estado 60 veces más que el Elíseo, la presidencia de la República Francesa
En su informe sobre desarrollo humano elaborado por el Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo, que abarca el periodo 2007-2008, Marruecos está en el puesto 126º (sobre 177 Estados). El índice de pobreza del país alcanza el 18,1%. Peor aún, más de cinco millones de marroquíes viven con 10 dírhams al día, es decir, un poco menos de un euro, y el sueldo mínimo legal no rebasa los 55 dírhams (5 euros) al día.
La clasificación establecida por Forbes solo dejaba entrever púdicamente la amplitud de una fortuna real en verdad muy superior. Y, sobre todo, callaba o ignoraba los métodos puestos en práctica para acumular tal riqueza. Vinculaba la fortuna del rey con el incremento del precio del fosfato, del que Marruecos es uno de los primeros exportadores mundial. Al razonar así se equivocaba de época.
El país reviste toda la apariencia de un sistema económico normal y, desde algunos aspectos, hasta sofisticado: bancos, empresas, sector privado etcétera. Es una realidad de la que hay que hablar en pasado. El sector económico marroquí se asemeja a un pueblo de Potemkin que esconde la depredación real.
El sueldo de Mohamed VI duplica al del presidente de EE UU pese a que el país ocupa el puesto 126º del desarrollo humano
El rey es, desde hace algún tiempo, el primer banquero, asegurador, exportador y agricultor de su país. Controla también el sector agroalimentario, la gran distribución comercial y la energía. El enriquecimiento desenfrenado del soberano y de algunas personas a sus servicios puede, sin embargo, tener consecuencias políticas incalculables cuando la población está siendo golpeada de lleno por una crisis que la empobrece y fragiliza a las clases medias. (…)
Una rápida comparación con otras monarquías, empezando por las constitucionales, permite comprender que estamos en las antípodas de cualquier ética democrática. ¿Cabe imaginar a la reina de Inglaterra o al rey de España en la cima de las más importantes entidades financieras, industriales y agrícolas de su país que operan en situación de monopolio sin apenas disimularlo?
Atento a sus intereses, Hassan II siempre se preocupó de que la familia real, empezando por él mismo, disfrute de sustanciales rentas financieras. Omnipresente en el ámbito político, se desinteresaba fundamentalmente de los asuntos económicos. Su heredero sigue siendo un auténtico enigma político: inexistente en la escena internacional, con frecuencia ausente de la escena nacional, nunca ha aceptado ser entrevistado por un periodista marroquí, nunca concedió una conferencia de prensa y parece desinteresarse de la política como de su país. Es, en cambio, hiperactivo a la hora de controlar sus negocios. Parece ver en Marruecos un mercado cautivo sometido a su voluntad. (…)
Esta depredación autárquica pone de manifiesto una sorprendente ceguera cuando la Historia se ha puesto en movimiento en el mundo árabe. La denuncia de la corrupción ha estado en el corazón de los eslóganes coreados por los pueblos que acabaron con los regímenes autoritarios de Túnez, Egipto y Libia. Las manifestaciones que se desarrollan en Marruecos estos últimos tiempos señalan con su nombre a dos íntimos colaboradores del rey [Mounir Majidi, secretario particular de Mohamed VI y Fouad Alí el Himma, amigo de colegio] y estrategas de su adueñamiento de la economía y de la política del reino.
En un universo tan escrupulosamente codificado y endulzado como el de Marruecos esos ataques apuntan, en realidad, a la persona del soberano porque atacarle frontalmente sería un sacrilegio. (…)
La renta anual per cápita en Marruecos era en 2009 de 4.950 dólares, la mitad de la de los tunecinos y argelinos. Este país pobre con un Estado débil es, sin embargo, una fuente inagotable de satisfacción para el rey. Al apropiarse de la mayor parte de la economía del país incrementa una fortuna personal ya de por sí inmensa mientras que el modesto presupuesto del Estado se hace cargo de todos sus gastos. Regla número uno: el soberano y su familia no pagan ningún impuesto. Regla número dos: sobre este asunto la opacidad y el silencio son la norma y esta generosísima “cobertura social” otorgada al monarca y a los que se le son cercanos no se discute. (…)
Mohamed VI recibe cada mes 40.000 dólares de salario por ser rey (…), es decir, el doble del presidente estadounidense o del francés. Las pensiones y salarios reales, que ascienden anualmente a 2,5 millones de euros, incluyen los emolumentos girados al hermano del rey así como a sus hermanas y a los príncipes afines. No se sabe ni palabra del desglose de esa partida. Todos los miembros de la familia real ingresan, además, sus emolumentos, abonados por el Estado marroquí, por sus actividades oficiales, en general bastante modestas. La generosidad del contribuyente marroquí, cuya colaboración se solicita, sirve, a su vez, a costear la del rey. Bajo la rúbrica de “subvenciones del rey y de la corte” se otorgan al soberano 31 millones de euros (310 millones de dírhams) para que los redistribuya, según su antojo, como donaciones o subvenciones. Es una cantidad cuya utilización se escapa a cualquier control, aunque se sabe que en tiempos de Hassan II servía, en parte, de fondo de reptiles para asegurarse los favores de algunas personalidades políticas, marroquíes o extranjeras y recompensar, por su fidelidad, a esa extraña tribu francesa de “amigos de Marruecos” compuesta por periodistas, académicos, médicos, abogados, exresponsables de servicios secretos… (…)
Los gastos de los 12 palacios reales repartidos a través del país, a los que se añaden una treintena de residencias en las que trabajan más de 1.200 personas, también corren por cuenta del Tesoro público, que desembolsa un millón de dólares al día. De esos 12 palacios el actual rey solo utiliza regularmente tres o cuatro y muchos de ellos nunca recibieron su visita. Aun así se les mantiene con el mismo esmero vigilante. Jardineros, limpiadoras, cocineros se apresuran todos ellos como si el rey fuese a aparecer en cualquier instante aunque se sepa que en ese mismo momento se encuentra en la otra punta del país o que viaja al extranjero.
Los asalariados empleados por palacio cuestan cada año unos 70 millones de dólares al presupuesto del Estado. Forman una estructura piramidal que empieza por los más humildes servidores del rey hasta la cúpula compuesta por el gabinete real (300 empleados permanentes), la secretaría particular del rey, el gabinete militar, la biblioteca, el Colegio Real, varias clínicas y el equipo de mantenimiento del mausoleo de Mohamed V en el que están enterrados el primer rey y su sucesor, Hassan II.
El parque automovilístico dispone, por su parte, de un presupuesto de seis millones de euros dedicados a renovar los vehículos utilitarios, y también al mantenimiento de los coches de lujo que pertenecen al soberano. En tiempos de Hassan II el huésped de palacio se sorprendía al descubrir numerosos vehículos Rolls Royce, Cadillac, Bentley y demás modelos de lujo cuidadosamente alineados en los garajes reales. Su sucesor no dudó, por su parte, en fletar un avión militar marroquí para transportar a su Aston Martin DB 7 hasta la sede del fabricante en Inglaterra para que pudiese ser reparado con la mayor rapidez. Él es además un cliente privilegiado de Ferrari, una marca de la que ha comprado numerosos modelos.
Sus caprichos vestimentarios tienen también un coste para el presupuesto del Estado: dos millones de euros al año. (…) Se hizo confeccionar, por un sastre londinense, un abrigo de lana cuya factura ascendió a 35.000 libras esterlinas. Un millón de dólares es, por último, la partida para cuidados y alimentación de los animales que viven en palacio.
Otro capítulo costoso en la ley presupuestaria: los desplazamientos al extranjero del rey y de su corte que en 2008 ascendían a 380 millones de dírhams (38 millones de euros). (…) El Boeing de su majestad exhibe un lujo ostentatorio y ha sido equipado con un dormitorio, un despacho que sirve a la vez de sala de reuniones, aparatos de musculación y un equipo de música estéreo de último grito. (…) Al rey le acompañan además entre 250 y 300 personas que embarcan en un Boeing 747 y dos Boeing 737-400 a los que hay que añadir tres Hercules C-130 para los muebles y el equipaje. En los viajes de tres semanas y 60 horas de vuelos semanales la factura supera los tres millones de dólares. (…) Sus viajes oficiales al extranjero casi siempre se prolongan con unas vacaciones.
Un ingeniero marroquí, Ahmed Bensedik, se ha dedicado a hacer una rápida comparación a partir de datos oficiales. En 2009, el producto nacional bruto de Marruecos ascendía a 90.000 millones de dólares y el de Francia a 2.750.000. Pese a esta diferencia sobrecogedora de riqueza, el presupuesto del palacio real, del que se hace cargo el Estado marroquí, alcanza los 228 millones de euros, mientras que el del Elíseo [presidencia francesa] asciende a 112,6 millones. La cantidad asignada a Mohamed VI duplica la concedida al presidente de la República Francesa. Esta diferencia, ya de por sí significativa cuando se pone en relación con el PNB de cada uno de los dos países, pone de relieve que la monarquía marroquí cuesta al presupuesto del Estado 60 veces más que la presidencia francesa.
Se puede hacer otra comparación reveladora, que muestra hasta qué punto el futuro es incierto en un país en el que, según Naciones Unidas, el 51% de la población tiene menos de 25 años. Si se suman los presupuestos de cuatro ministerios —Transportes y Fomento, Juventud y Deportes, Cultura y Vivienda, y Urbanismo— se llega a 2.260 millones de dírhams (226 millones de euros). El resultado de esa suma es inferior al del presupuesto del palacio real (…).
En 2008 (…), 380 millones de dírhams (38 millones de euros) han sido desembolsados para los desplazamientos del rey dentro y fuera del país. Cuando decide instalarse durante unos días en la capital de una región, la policía y la gendarmería llevan hasta allí a miles de hombres para vigilar la zona. Si el soberano no posee ningún palacio en las cercanías, las más bonitas residencias son requisadas para facilitar su estancia y la de su numeroso séquito formado por consejeros, ministros y demás cortesanos. Convoyes procedentes de Rabat o de Marraquech transportan el mobiliario, la vajilla, las cocinas y también a los cocineros y demás personal de servicio. (…)
Esta aparente bondad real tiene efectos limitados: el entorno del rey, las autoridades de la región tratan ante todo de darle satisfacción, aunque sea haciendo trampa. Tras la inauguración, en el sur, de un flamante hospital, el establecimiento fue cerrado después de la visita del rey. Todavía no se había encargado el material médico y el que se le mostró fue alquilado con tal motivo. (…)
Los amigos más íntimos entre los íntimos son Mohamed Rochdi Chraibi, originario de Ouazazate, en el sur del reino, y Fouad Alí el Himma, que viene de la región de Marraquech. Ambos son hijos de familias modestas y son perfectamente conscientes de la oportunidad que les ha sido bridada. El Himma y Chraibi se comportan como eternos rivales, cuyas disputas verbales acaban, en alguna ocasión, violentamente. (…) Más retorcido y más rápido a la hora de manipular al rey montando oscuras intrigas contra sus rivales, Fouad Alí el Himma logró finalmente imponerse como el más cercano compañero de Mohamed VI [desde que ambos eran alumnos del Colegio Real]. Durante el verano de 2011 logró colocar fuera de circuito, es verdad que temporalmente, a un enésimo rival, Mohamed Moatassim, consejero real apreciado y afamado jurista. Fue imprudente y cometió el error de dar rienda libre a su hiel sobre el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) en una línea telefónica interceptada. El PAM fue creado, a partir de cero, por Mohamed VI y lo pilotaba El Himma para hacer frente a los islamistas del Partido de la Justicia y del Desarrollo.
Durante un cursillo de varios años en el Ministerio del Interior, entonces dirigido por Driss Basri, Fouad Alí el Himma se aficionó por la información secreta. No parece que dejase un recuerdo extraordinario a su antiguo mentor que no le quería especialmente y decía de él, cuando ya estaba exiliado en París, que “no era un trabajador asiduo porque prefería irse de juerga con el príncipe heredero” [el futuro rey Mohamed VI]. (…)
Tan impopular como Fouad Alí el Himma, y precedido además de la mala reputación de ser un hombre sin escrúpulos, Mounir Majidi, secretario particular de Mohamed VI, gestiona la inmensa fortuna del monarca. A diferencia de su rival, El Himma, Majidi no procede del Colegio Real sino de otra banda igual de importante a ojos del rey: la de su adorado primo Naoufel Osman, fallecido prematuramente por enfermedad en 1992. (…) Mounir Majidi tiembla, sin embargo, de miedo ante el menor cambio de humor del patrón cuyas furias son legendarias. Y no solo a causa de las correcciones físicas que de vez en cuando inflige. (…).
Fouad Alí el Himma y el grupo del Colegio Real, Mounir Majidi y la banda de Naoufel… Desde principios de la década pasada los amigos de su majestad acaparan todos los puestos clave del reino, excepto aquellos del área exclusivamente militar.

sábado, 25 de febrero de 2012

LA HAMBRUNA DE LOS PUEBLOS MUEVE EL MUNDO DE LAS IDEAS.

La revolución española
El levantamiento antifrancés y la Constitución de 1812 anuncian una tensión entre luz y oscuridad, búsqueda de la libertad y persistencia de la opresión, cuyas oscilaciones pendulares alcanzan hasta nuestros días
“Cuando España alzó el grito de la independencia, sola entre las naciones del continente que habían sido ya esclavizadas o iban a serlo bien pronto, todos los amantes del bien volvieron admirados los ojos hacia ella…”. Las reflexiones desde Londres de José Blanco White sobre “los primeros pasos de la revolución española”, publicadas en 1810 en el prospecto de su periódico El Español, permiten constatar que el cambio político se tradujo desde sus inicios de 1808 en una revolución de las palabras.
Ante todo, la Independencia como objetivo supremo, para nada un mito tardío, aspiración elemental desde el momento en que se percibe el significado de la ocupación francesa. Los propios invasores lo reconocen, hasta el punto de que ya el 10 de mayo garantizan en el Diario de Madrid su intención de respetar la independencia de España. Su correlato es la idea de Nación, en cuanto sujeto efectivo del proceso de una liberación, al que pronto se añade como objetivo acabar con la “tiranía interior”, el despotismo ministerial de la era Godoy.
El principal ideólogo de la renovación política, Manuel José Quintana, editor del Semanario Patriótico, explicó el efecto producido por la invasión, al cobrar conciencia los españoles, por encima de sus diferencias regionales, de que formaban parte de un sujeto colectivo con identidad propia: “La Nación, de repente, cobró forma de tal”. Su soporte sociológico no es otro que el Pueblo, mientras la Patria aparece como la entidad que hace posible la religación de las conductas individuales, en tanto que espacio sagrado, dentro del cual se despliega el sentimiento, la entrega de los españoles a la causa común.
Aquí prevaleció el policentrismo de una revolución juntista, donde en las principales ciudades cada junta era suprema en su territorio
Por fin, la valoración negativa del absolutismo, tanto por su condición opresora como al haber estado a punto de producir la pérdida de la Nación, lleva a reivindicar un régimen asentado sobre la libertad política, siendo “juntar Cortes” la exigencia inmediata, con el fin último de elaborar “una sabia Constitución”. Tal y como expresaba uno de los papeles publicados en los meses centrales de 1808, entre la euforia de Bailén y la ofensiva de Napoleón, se trataba de establecer “un gobierno firme y liberal”. Quedaban sentados los fundamentos del período constituyente que culmina en marzo de 1812.
La claridad de las ideas se vio pronto enturbiada por la evolución negativa de los acontecimientos militares. Desde las primeras páginas de El Español, el mismo Blanco White puso en tela de juicio que “la conmoción política” llegase a buen puerto con un pueblo que parece nacido para “obedecer ciegamente”, y que sin embargo fue capaz de desplegar “el ardor revolucionario” frente a los invasores. El entusiasmo se encuentra indisolublemente asociado al pesimismo.
El dilema de la “revolución española” se sitúa entre esas dos coordenadas. Como el abejorro cuyo peso hubiera debido impedirle volar, el levantamiento antifrancés parecía destinado al protagonismo de clérigos enemigos de las Luces. Goya aun lo recoge en Los fusilamientos del tres de Mayo, con el fraile ya ejecutado en primer plano. Sin embargo, la revolución de las palabras denuncia que estuvo cargado de modernidad. Además, inicialmente, ningún obstáculo se oponía a que buena parte del clero se sumara en nombre de la lealtad al Rey y a la Religión. Fue un consenso destinado a quebrarse cuando en Cádiz cobre forma la incompatibilidad entre el proyecto liberal y la tradicional hegemonía de la Iglesia, y los serviles, con el clero regular al frente, emprendan desde 1812 su cruzada contra el nuevo régimen, con el pueblo vuelto a la condición de populacho.
La Constitución llega en año de miseria, con la hambruna del siglo, anuncio de décadas en que ni absolutistas ni liberales tendrán recursos para consolidarse
La simbiosis de 1808 fue posible al conjugarse la reacción popular ante la invasión, tal vez más por la usurpación napoleónica en Bayona que por el eco del Dos de Mayo, con el desprestigio generalizado de un régimen a cuyo frente se hallaban personajes como Godoy y la pareja real, envuelto además en una profunda crisis financiera. La quiebra de la monarquía absoluta tuvo lugar en 1808. Los ilustrados críticos habían carecido antes de voz política, sometidos a una estricta clausura desde fines del reinado de Carlos III, y aun entonces la censura previa apenas toleró una breve primavera del pensamiento en los años 80. Lo suficiente para apreciar que el enorme esfuerzo reformador del despotismo ilustrado servía para identificar los “obstáculos” en la sociedad española del Antiguo Régimen —reforma agraria y de la hacienda, régimen señorial, educación, intolerancia— pero que en la práctica resultaba inutilizado por el control del sistema de Consejos por los privilegiados. Así, el mundo de Floridablanca, Campomanes y Jovellanos preludia la revolución política, con hitos como la publicación en 1787 de un proyecto de Constitución por un militar ilustrado, Manuel de Aguirre, amigo de Cadalso y divulgador de Rousseau, o la deslegitimación de la nobleza ociosa y del clero supersticioso desde el “papel periódico” El Censor. Son ideas que germinarán bajo la superficie, acentuándose incluso en tiempo de Godoy. La atención se vuelve hacia un pasado histórico donde pudieran encontrarse las raíces de la libertad y la génesis del aborrecido despotismo. La figura central en esta labor, Francisco Martínez Marina, típico representante del cristianismo ilustrado, firma en 1808 como canónigo su Ensayo sobre la antigua legislación; en 1813 su Teoría de las Cortes tiene ya por autor al “ciudadano” Martínez Marina.
La demografía determinó la forma del proceso. En Francia, desde 1789 a 1968, la capital fue el espacio revolucionario. Aquí prevaleció el policentrismo de una revolución juntista, donde en las principales ciudades cada junta era suprema en su territorio, con la vocación de formar una Junta Central, encargada a su vez de convocar Cortes constituyentes. El programa responderá al legado de la Ilustración crítica: soberanía nacional, monarquía limitada y leyes sociales que dirigidas a sustituir el Antiguo Régimen por un orden liberal.
Dos obras de Francisco de Goya, con la Constitución como protagonista, informan acerca de la coyuntura política que sigue a 1812. Una es el último aguafuerte de los “desastres de la guerra”, titulado "Esto es lo verdadero”. Una generosa figura femenina, sobre el fondo de un resplandor que como siempre indica la luz de la razón, acoge a un personaje masculino, sin duda trabajador del campo. No hay idealización alguna en la representación de éste, y sí en cambio en la de la mujer que alza el brazo izquierdo, con el índice hacia el cielo, símbolo de la Constitución de Cádiz. De ese encuentro del trabajo con el orden constitucional surgirá la abundancia. Solo que la Constitución llega en año de miseria, con la hambruna del siglo, anuncio de décadas en que ni absolutistas ni liberales tendrán recursos para consolidarse. Los “desastres de la guerra” y la pérdida del Imperio continental en América —fin del sueño de la "nación española de ambos hemisferios"— hicieron inviable la utopía constitucional. Lo explicó Pierre Vilar: la modernización política llega al mismo tiempo que son destruidas las precondiciones que la hicieron posible. En España y en México.
Otra cara de la realidad. A fines de 1814 Fernando VII ha restaurado el absolutismo y el Ayuntamiento de Santander encarga a Goya su retrato, en el cual deberían aparecer la figura del león hispano cuyas garras han roto las cadenas y una alegoría de España. Goya cumple el encargo, alterando a fondo su contenido. El león de las cadenas rotas parece una alimaña. Y detrás del rey, la hermosa figura femenina no representa a España, sino por el índice levantado de la mano izquierda, a la Constitución. El triunfo de la restauración absolutista no es definitivo. El juego de imágenes, en línea con tantas otras creaciones de Goya, del Sueño de la razón a Lux ex tenebris, anuncia una tensión entre luz y oscuridad, búsqueda de la libertad y persistencia de la opresión, cuyas oscilaciones pendulares alcanzan hasta nuestros días.
Antonio Elorza es autor de Luz de tinieblas. Nación, independencia y libertad en 1808 (CEPC, 2011).

jueves, 23 de febrero de 2012

GARZÓN......LA ROCA EN EL ZAPATO DE LA JUSTICIA...... ¿no?

Los porqués de una sentencia
Los argumentos jurídicos de la decisión contra Baltasar Garzón han sido escamoteados a la opinión pública, bajo el pretexto de que son difíciles de explicar. Los ciudadanos tienen derecho a conocerlos.
Han transcurrido apenas unos días desde la condena a Baltasar Garzón y el clima de unanimidad impuesto en los comentarios aparecidos en la prensa parece no dejar lugar a dudas. O bien el Tribunal Supremo habría caído en manos de un franquismo redivivo que aspira a apoderarse de las instituciones democráticas, o bien la animadversión de los magistrados hacia un juez de renombre habría puesto en marcha una maquinación para satisfacer los más bajos instintos. En un caso o en otro, la sentencia no sería solo una sentencia; sería un episodio en una bien trabada conspiración. En ella estarían todos: los franquistas que esperaban el desquite, la derecha que no condenó la dictadura y que habría contado con la complicidad del máximo órgano jurisdiccional para silenciar a quien se propuso sanear una transición calificada de claudicante y vergonzosa, y, por descontado, los presuntos corruptos acusados de integrar una trama de financiación irregular al partido hoy en el Gobierno.
Lo más inquietante de esta explicación es que, al igual que hizo la derecha, una parte de la derecha, tras la victoria socialista en 2004, la izquierda, una parte de la izquierda, podría acabar cediendo a la tentación de interpretar su derrota en las elecciones no como un revés político, sino como un zarpazo a la legitimidad del sistema constitucional. Las elucubraciones sensacionalistas en torno a los atentados del 11 de marzo sirvieron para apoyar la idea de que el Partido Socialista no debería haber llegado al Gobierno y, por tanto, cualquier medio para desalojarlo resultaba aceptable. Si la sentencia contra Garzón fuese el resultado de esa conspiración largamente tramada y con extensas ramificaciones en las sentinas de la derecha, ¿cuál sería el inexorable corolario?, ¿qué lealtad constitucional se podría reclamar a nadie?

El terreno está abonado para que proliferen las elucubraciones sensacionalistas
Las elucubraciones sensacionalistas en torno a los atentados del 11 de marzo fueron una patraña que puso al país al borde de la ruptura. Interpretar la sentencia contra Garzón como el último episodio de una conspiración también puede ponerlo, sobre todo si, como en el caso de los atentados, resultara que se apoya en elucubraciones sensacionalistas. El terreno está abonado para que proliferen, no solo porque la derecha se libró irresponsablemente a ellas y validó entonces un medio execrable de hacer política, sino porque uno de los argumentos más repetidos para criticar la sentencia contra Garzón es la dificultad para explicarla. Salvo que se pretenda confundir los planos, la dificultad para explicar una decisión jurídica no dice nada de la decisión misma, sino de la capacidad jurídica de quien se propone explicarla. Insistir tanto como se ha insistido en que la sentencia contra Garzón es difícil de explicar solo puede significar dos cosas: o que no se tiene competencia, y entonces mejor guardar silencio, o que lo que no se tiene es voluntad, y entonces habría que explicar por qué no se tiene.
El resultado, con todo, es siempre el mismo: a falta de explicación, se imponen las elucubraciones sensacionalistas. De la sentencia contra Garzón se ha contado más a la opinión pública acerca de la vida y milagros de los magistrados que la dictaron que de los hechos que consideraron probados y de los razonamientos en los que apoyaron la condena. Las contadas ocasiones en las que se ha aludido a la sentencia ha sido para decir que, como Garzón, otros jueces también ordenaron escuchar las conversaciones de los detenidos con sus letrados y no han sido castigados por ello. Criticar la sentencia contra Garzón sin pronunciarse sobre el punto esencial, esto es, sobre si los jueces pueden ordenar que se escuchen las conversaciones de los detenidos con sus letrados, equivale a escamotear un dato determinante para la totalidad del caso. Porque si la respuesta es no, y sería deseable que voces con competencia y voluntad ayudaran a forjarse una opinión, entonces quienes critican la sentencia argumentando que otros jueces han hecho lo mismo que Garzón sin ser condenados por ello no estarían defendiendo el Estado de derecho; en realidad, lo estarían defenestrando, porque la norma que estarían implícitamente reclamando para absolver a Garzón no sería la ley que rige para todos, sino la práctica de algunos jueces que, según el Supremo, la contradice.
Las elucubraciones sensacionalistas a la que se han librado tantos medios de comunicación en todo el mundo, y también en España, se alimentan en gran medida de una singular variante del "periodismo de investigación". El modelo teórico sería el caso Watergate; el resultado práctico guarda con él poco parecido. Si Woodward y Bernstein no hubieran dado a conocer el espionaje del Partido Demócrata ordenado por Nixon, la maquinaria policial, judicial y política de Estados Unidos no se habría puesto en marcha. En España, por el contrario, el "periodismo de investigación" solo hace atronador acto de presencia cuando ya está en marcha la maquinaria policial y judicial, y en ocasiones también la política. En sentido estricto, ese periodismo no descubre nada, no investiga nada, sino que revela, adelantándolas a partir de filtraciones de documentos oficiales y sumarios bajo secreto, informaciones que las leyes ordenan mantener reservadas para respetar las garantías a las que tiene derecho cualquier ciudadano sometido a investigación. En ese adelanto de las informaciones está la clave, porque genera plusvalías simbólicas de las que se benefician a partes iguales filtradores y receptores de la filtración. Unos y otros logran construirse titánicas reputaciones en sus respectivas profesiones a través de un simple sistema de favores mutuos.

Algunos prefieren airear filtraciones en vez de denunciar al que viola el secreto del sumario
Gracias a esta singular variante del "periodismo de investigación", para el que el papel de la prensa consiste en airear el contenido de las filtraciones y no en denunciar que algunos servidores del Estado quebrantan el deber de secreto al que están obligados, la creación de climas de opinión que, debidamente orientados, convierten los sumarios de instrucción en prácticas resoluciones de condena es un juego de niños. La trampa saducea que se tiende ante los tribunales encargados de juzgar es, o bien dictar sentencia de acuerdo con el clima de opinión previamente creado, y entonces nada sucede, o bien pronunciarse en contradicción con ese clima, y entonces se declara el desprestigio de la justicia y la indignidad de sus miembros. Por desgracia, el "periodismo de investigación", ese "periodismo de investigación" que ha proliferado en todo el mundo, ha sentado cátedra en España; tanta, que ya no hace falta siquiera invocar el periodismo ni tampoco la investigación para considerar como una práctica admitida la creación de climas de opinión tendidos como trampas ante los tribunales encargados de juzgar. Basta reclamar atención pública como familiar de la víctima de un crimen horrendo, o como partidario de una causa incontestable, para considerarse acreedor de una justicia a la medida, cuando no de una inmunidad absoluta frente a los requerimientos de la ley.
Aparte de la condena por el caso de las escuchas, Garzón tenía abiertas otras dos causas, una por archivar correctamente una querella contra un banquero que accedió a financiar un curso organizado en Nueva York, y otra por abrir y cerrar una investigación sobre los crímenes cometidos por jerarcas de la dictadura sin tener supuestamente competencia para ello, que sigue pendiente de resolución. Salvo que una vez más se pretenda confundir los planos, cada causa es cada causa, y lo que cada causa reclama son argumentos y no la creación de un clima de opinión válido para todas. El porqué de la sentencia de acuerdo con ese clima creado ya se conoce, y remite a una conspiración en las sentinas de la derecha. Falta por conocer el otro porqué, el porqué jurídico, ese porqué que se ha escamoteado bajo el pretexto de que la condena a Garzón es difícil de explicar. Por difícil que sea, los ciudadanos tienen derecho a conocer ese porqué. No solo para decidir sobre el prestigio o desprestigio del Tribunal Supremo, sino también para saber si la legitimidad del sistema constitucional ha recibido un zarpazo o se trata, sin más, de una nueva e irresponsable elucubración sensacionalista.

miércoles, 22 de febrero de 2012

MATAS,CAMPS, URDANGARÍN........... y GARZÓN INHABILITADO.

Urdangarin y las variables ocultas
Que el yerno del Rey haya incurrido en alguna irregularidad, penal o no, ¿da pie a este infame proceso público y a un juego de intereses que distorsiona por completo el equilibrio natural de un proceso penal y sus garantías?
La cuestión que ahora mismo está en boca de la mayoría de los ciudadanos, los mismos que, precisamente, representados por un Jurado han absuelto al ex político Camps, es si Urdangarin saldrá ileso de la contienda como el valenciano, o si, por el contrario, dará con sus huesos en la cárcel. En efecto, si bien son diversas las cuestiones que pueden formularse en torno al caso Urdangarin, a saber, los delitos que se le imputan y las pruebas que contra él pesan, así como su admisibilidad desde un punto de vista técnico, el interés se centra sin embargo en el referido interrogante que corre como reguero de pólvora sin que nadie sepa muy bien qué final tendrá, incluso el de una explosión sin precedentes al poder llegar a afectar a la mismísima Casa Real. Opiniones, claro está, hay para todos los gustos, pero lo cierto es que cuando los penalistas tenemos que dar una respuesta, nos quedamos en blanco, teniendo que echar mano, no tanto de nuestros conocimientos jurídicos, como de otras razones que poco tienen que ver con el Código Penal o la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Porque, entiéndanme, ¿cuáles son los motivos, y me refiero a los motivos últimos, que han propiciado, por ejemplo, las imputaciones del juez Garzón? Y atendiendo a dichos motivos, ¿cuál es el desenlace que se prevé en dichos procesos? ¿Algo, un mar de fondo, se mueve y empuja detrás de esas decisiones? O dicho de otro modo, ¿cómo se fraguó realmente el caso Gürtel? ¿Y el caso Faisán? Más: ¿existen presiones en esos procesos para que los jueces dictaminen de acuerdo a intereses extra judiciales? Jueces que, todo hay que decirlo, son de carne y hueso y, por tanto, cautivos de sus opiniones políticas e inclinaciones personales y que tienen la más difícil de las profesiones: juzgar a otros que son iguales a ellos. No hay que olvidar que una sentencia es un peso que un juez siempre lleva consigo a sus espaldas. Un compromiso que no tiene fin.
La percepción por parte del ciudadano de lo que es justo es fundamental en clave práctica
Volviendo a Urdangarin: ¿qué es lo que hace que este asunto sea tan relevante: los delitos que se investigan y la gravedad de los mismos —que se juzgan y cuentan por cientos en nuestros Tribunales— o su condición de esposo de la Infanta? ¿La causa hace al imputado o el imputado a la causa? O al decir de los penalistas: ¿derecho penal de autor —proscrito por nuestro ordenamiento jurídico— o derecho penal del hecho? Parece que la condición que el otrora jugador de balonmano del FC Barcelona ostenta de yerno del Rey podría llegar a ser un factor decisivo no se sabe muy bien en qué sentido, pero ¿cambia eso la gravedad de los hechos desde la perspectiva penal? Porque ¿conocemos con exactitud los hechos que se investigan? Lo poco que sabemos es por las filtraciones sesgadas del sumario aparecidas en los medios de comunicación, que cuando no menoscaban el derecho a la intimidad, publicando, por ejemplo, el contenido de unas comunicaciones privadas intervenidas, atentan contra el derecho al honor a través de los conocidos debates basura que se ventilan en formatos de televisión orientados el entretenimiento. Además: en este proceso, ¿a quién se juzga? Si se confirmara la hipótesis que algunos manejan de que lo que se pretende con el proceso a Urdangarin no es sólo juzgar a Urdangarin, ¿quién controlaría esas variables ocultas? Aquí es donde los juristas no podemos silenciar nuestra voz y donde debemos denunciar lo siguiente: ¿el derecho penal es un instrumento a merced de otros intereses? ¿Que Urdangarin haya incurrido en alguna irregularidad, penal o no, que no lo sabemos, da pie a este infame proceso público y a un juego de intereses que distorsiona por completo el equilibrio natural de un proceso penal y sus garantías? ¿Qué imagen proyecta España cuando la comunidad internacional ve que juzgamos a los más allegados de la Casa Real, a uno de nuestros jueces más conocidos por su labor en la lucha contra el crimen y el terrorismo, al ex presidente de una CC AA y a todo un ex vicepresidente del gobierno de una tacada?
Es preferible que sea la inocencia y la intuición, más que el interés oculto y maniqueo, quien decida en cuestiones que tienen que ver con la siempre esquiva Justicia
Como puede colegirse de lo dicho hasta ahora, los delitos que son objeto de imputación y que afectan a Urdangarin serán más o menos graves, pero son desgraciadamente lo de menos. ¿Podemos entonces responderle al lector mediante un análisis sobre las circunstancias del caso si Urdangarin saldrá mejor o peor librado de la batalla procesal que se le avecina? No, no podemos, y eso no es bueno. La única cosa que sabemos a ciencia cierta es que el Tribunal que lo juzgará será uno profesional y no uno compuesto por un Jurado, pues los delitos que afectan al Duque de Palma no son de su competencia. ¡Y qué interesante que así fuera! ¿Emitiría un Tribunal Popular un veredicto diferente por ser Urdangarin un joven apuesto y con expresión de no haber roto un plato en su vida o le pesaría más a los componentes del Tribunal que en un momento dado se hubiera aprovechado de sus contactos para hacer caja de un modo descarado contraviniendo la elemental regla del decoro en los personajes de dicho linaje? Nunca lo sabremos, pero tenemos algún dato interesante: a Camps, después de estar públicamente condenado, el Jurado lo ha absuelto, y al yerno de los Tous, que estuvo en prisión provisional en medio de un clima social enaltecido, lo mismo. Aunque quizá al ciudadano medio no le parezca igual el hecho de que un juez como Garzón contravenga una norma —está por ver si por error o con intención— si lo hace por una causa mayor (evitar delitos más graves) que el hecho de que un miembro de la Casa Real se lucre —veremos si transgrediendo o no las prescripciones contenidas en nuestro Código Penal— abiertamente y de un modo, vamos a decir, cuando menos difícilmente justificable.
Decía al inicio del texto que los ciudadanos muestran por estos asuntos un inusitado interés. Y he de añadir que también opinan, y que cuando lo hacen demuestran un sentido común nada desdeñable, pues tienen la capacidad de analizar los hechos y ver las cosas desde dentro y desde fuera. La sociedad de hoy gana presencia, y la gana gracias a los cambios que se están produciendo en la forma de pensar de los ciudadanos (los nuevos paradigmas sociales), así como por los recién adquiridos modos de relacionarse entre los miembros del colectivo (redes sociales), lo que conlleva la existencia de grupos cada vez más evolucionados y con renovadas inquietudes. La percepción por parte del ciudadano de lo que es justo —¿acaso no es eso la Justicia?— es por tanto fundamental en clave práctica. Y es que los juristas no tenemos, como se ha visto, las respuestas, o si las tenemos, al final no difieren mucho de los pronósticos que vierten el resto de los ciudadanos. Son los políticos los que han de tenerlas, los que ahora deciden que haya prisión de carácter perpetua aunque revisable o que la segunda instancia sea de coste para el administrado, lo que tendrá no pocas consecuencias. Entretanto, no debería de sembrar ninguna alarma que, cuando toque, sea un Tribunal Popular quien absuelva a un político o lo condene, esto es, que al final sea alguien desprovisto de interés ninguno, o ninguno que vaya más allá del representativo, y ello a pesar de sus pocos conocimientos jurídicos, quien resuelva la contienda. Es preferible que sea la inocencia y la intuición, más que el interés oculto y maniqueo, quien decida en cuestiones que tienen que ver con la siempre esquiva Justicia.
José Ángel González Franco es abogado penalista

martes, 21 de febrero de 2012

El regreso de la lucha de clases
La globalización, una mayor desigualdad y la crisis en las clases bajas y medias devuelven el conflicto social al centro del debate en EE UU y Europa
De la mano de la última fase de la globalización, de la creciente desigualdad, de la crisis y del final de un modelo de crecimiento económico, la idea de la lucha de clases está de regreso en Occidente. Y esta vez vuelve de la mano no solo de analistas neomarxistas, sino de un financiero como
George Soros, o de sociólogos que han alertado sobre lo que está ocurriendo en estas sociedades occidentales. La idea de lucha, conflicto o guerra de clases vuelve a los análisis. Aunque no en la forma clásica.
Estados Unidos era un país profundamente optimista en términos sociales. Hace tan solo unos años, algunas encuestas indicaban que un 30% de los ciudadanos se consideraba perteneciente al 10% más rico. Hoy, según una reciente encuesta del
Centro Pew, un 69% —19 puntos más que en 2009— de los norteamericanos —especialmente entre blancos de ingresos medios— piensa que el conflicto entre clases es la mayor fuente de tensión en su sociedad, claramente por encima de la fricción entre razas o entre inmigrantes y estadounidenses. George Soros, en una entrevista en Newsweek, habla de la “guerra de clases que está llegando a EE UU”. En muchos casos, sin embargo, se confunde conflicto entre clases con conflictos entre ricos y pobres.
Pues la tensión se da entre ricos y pobres o, por precisar, entre muy ricos y muy pobres. El movimiento
Ocupa Wall Street y otros centros urbanos se presentan como la defensa del 99% frente al 1% más rico (que en realidad es aún menor). Y es que la desigualdad ha crecido en EE UU y, con ella, como recogía un reportaje de The New York Times, la movilidad social se ha reducido en ese país, debilitándose así la idea de la sociedad de oportunidades.

“La burguesía en su sentido clásico tiendea desaparecer”, dice un filósofo
El filósofo esloveno, marxista (o, más precisamente, como le ha gustado definirse, leninista-lacaniano),
Slavoj Zizek, en un artículo en The London Review of Books, aborda este tipo de protestas. “No son protestas proletarias”, señala, “sino protestas contra la amenaza de convertirse en proletarios”. Y añade: “La posibilidad de ser explotado en un empleo estable se vive ahora como un privilegio. ¿Y quién se atreve a ir a la huelga hoy día, cuando tener un empleo permanente es en sí un privilegio?”.
Zizek habla del surgimiento de una “nueva burguesía”, que ya no es propietaria de los medios de producción, sino que se ha “refuncionalizado” como gestión asalariada. “La burguesía en su sentido clásico tiende a desaparecer”, indica. Resurge como un “subconjunto de los trabajadores asalariados, como gestores cualificados para ganar más en virtud de su competencia”, lo que para el filósofo se aplica a todo tipo de expertos, desde administradores a doctores, abogados, periodistas, intelectuales y artistas. Cita como alternativa el modelo chino de un capitalismo gerencial sin una burguesía.
Como señala el economista Michael Spence en
Foreign Affairs, los efectos de la globalización en las sociedades occidentales han sido benignos hasta hace una década. Las clases medias y las trabajadoras de las sociedades desarrolladas se beneficiaron de ella al disponer de productos más baratos, aunque sus sueldos no subieran. Pero a medida que las economías emergentes crecieron, desplazaron actividades de las sociedades industrializadas a las emergentes, afectando al empleo y a los salarios ya no solo de las clases trabajadoras, sino de una parte importante de las clases medias, que se sienten ahora perdedoras de la globalización y de las nuevas tecnologías. Ya se ha hecho famosa la pregunta de Obama a Steve Jobs, el fundador de Apple, cuando en febrero de 2011 le planteó por qué el iPhone no se podía fabricar en EE UU. “Esos empleos no volverán”, replicó Jobs. La respuesta no trató solo de los salarios, sino de la capacidad y flexibilidad de producción.
La población “desclasada”se siente atraída por el autoritarismo El crecimiento de la desigualdad de los últimos años no es algo únicamente propio de EE UU, sino de casi todas las sociedades europeas, incluida España, a lo que contribuye el crecimiento del paro y se suma la creciente sensación de inseguridad que ha aportado la globalización. Hoy se sienten perdedores de la última fase de la globalización, de la crisis y de las nuevas tecnologías no solo las comúnmente llamadas clases trabajadoras, sino también las clases medias en EE UU y Europa.
Las sociedades posindustriales se han vuelto menos igualitarias. De hecho, EE UU vive su mayor desigualdad en muchas décadas. El sociólogo conservador estadounidense Charles Murray, en su último libro, Drifting apart (Separándose), ha llamado la atención sobre cómo en su país hace 50 años había una brecha entre ricos y pobres, pero no era tan grande ni llevaba a comportamientos tan diferentes como ahora. Los no pobres, de los que hablaba Richard Nixon, se han convertido en pobres. Aunque para Murray la palabra “clase” no sirve realmente para entender esta profunda división. Murray ve su sociedad divida en tribus; una arriba, con educación superior (20%), y una abajo (30%). Y entre ellas hay grandes diferencias de ingresos y de comportamiento social (matrimonios, hijos fuera del matrimonio, etcétera).
Otros añaden la crisis que en ambos lados del Atlántico están atravesando las clases medias. Refiriéndose a Francia, aunque con un marco conceptual que se aplica perfectamente a otras sociedades como la española, el sociólogo francés Camille Peugny, en un libro de 2009, alertó sobre el fenómeno de “desclasamiento”, un temor a un descenso social que se ha agravado con la crisis que agita no solo a las clases populares “que se sienten irresistiblemente atraídas hacia abajo”, sino también a las clases medias “desestabilizadas y a la deriva”. El desclasamiento, generador de frustración, se da también como un factor entre generaciones.
Estados Unidos vive su mayor momento de desigualdad en muchas décadas
Y tiene efectos políticos. Según Peugny, los desclasados tienden a apoyar el autoritarismo y la restauración de los valores tradicionales y nacionales. Producen una derechización de la sociedad, frente a una izquierda que sigue insistiendo en un proceso de redistribución de la riqueza y las oportunidades que ya no funciona. Está claro que, en Francia, una gran parte del voto al
Frente Nacional de Marine Le Pen, que le come terreno a Sarkozy, proviene de lo que tradicionalmente se llamaba clase obrera. O, ahora, de esa nueva clase en ciernes que algunos sociólogos llaman el precariado, pues las categorías anteriores ya no sirven.
En otras sociedades pueden darse otras reacciones. Así, en la Grecia castigada, las encuestas muestran que tres partidos de extrema izquierda (Izquierda Democrática, el Partido Comunista y Syriza) suman entre ellos 42% de la intención de voto, mientras los socialistas del Pasok (8%) se han derrumbado y Nueva Democracia domina el centro-derecha con un 31%.
Por primera vez en estos últimos años, la globalización, con el auge de las economías emergentes, especialmente China, está afectando no ya a los salarios de la clase baja, sino también a los empleos y remuneraciones de las clases medias de las economías desarrolladas. También con consecuencias políticas.
Francis Fukuyama, que se hizo famoso con su artículo sobre “el fin de la historia” y el triunfo de la democracia liberal, ahora, en una última entrega sobre “el futuro de la historia”, también en Foreign Affairs, se pregunta si realmente la democracia liberal puede sobrevivir al declive de la clase media. “La forma actual del capitalismo globalizado”, escribe quien fuera uno de sus grandes defensores, “está erosionando la base social de la clase media sobre la que reposa la democracia liberal”. Tampoco hay realmente una alternativa ideológica, señala, pues el único modelo rival es el chino, “que combina Gobierno autoritario y una economía en parte de mercado”, pero que no es exportable fuera de Asia, afirmación que resulta cuestionable. Pero coincide con algo de lo que vienen alertando también otros intelectuales, como Dani Rodrik, que plantean ya abiertamente dudas sobre las virtudes de la globalización en su actual conformación.

El peligro del ‘precariado’
Hace ya algún tiempo, la
Fundación Friedrich Ebert (socialdemócrata) había desarrollado el concepto de precariado, referido a un estrato social, dentro del proceso de transformación posindustrial, cada vez más desconectado del resto de la sociedad alemana y que elaboraron también politólogos como Frans Becker y René Cuperus. A menudo, son gente que vive en familias monoparentales y sufren enfermedades crónicas. No votan ni emiten votos protesta y desconfían de las instituciones políticas.
Recientemente, Guy Standing, catedrático de Seguridad Económica de la Universidad de Bath (Reino Unido), publicó un libro en el que desarrolla su análisis sobre lo que califica como una “nueva clase peligrosa”.
Para Standing, esta nueva clase había estado creciendo como una realidad escondida de la globalización —que ha supuesto una nueva Gran Transformación— que ha llegado a la superficie con la crisis que se inició en 2008. El sociólogo británico lo ve como un “precariado global” de varios millones de personas en el mundo que carecen de todo anclaje de estabilidad. No es parte de la “clase obrera” ni del “proletariado clásico”, términos menos útiles cuando la globalización ha fragmentado las estructuras nacionales de clase. Es una clase en creación, formada por un número creciente de personas —Standing calcula que una cuarta parte de los adultos de las sociedades europeas se pueden considerar precariado— que caen en situaciones de precariedad, que supone una exclusión económica y cultural. La caída en el desempleo y la economía sumergida es parte de la vida del precariado. También sus diferencias en formación con la élite privilegiada y la pequeña clase trabajadora técnicamente instruida.
Son “nómadas urbanos” que no comparten una identidad por el tipo de ocupación, pues esta cambia, pero sí por cuatro características: “La ira, la anomía, la ansiedad y la alienación”. No son solo jóvenes, sino que también mayores engrosan sus filas ante la crisis del sistema de pensiones. Y son personas que a menudo han tenido que romper con sus lugares de origen, adaptarse constantemente a nuevos entornos, a un coste psicológico elevado. Según Standing, es una “clase peligrosa” pues es pasto de todo tipo de populismos y extremismos, incluido el nacionalismo exacerbado, el proteccionismo y el antieuropeísmo. Por lo que se requieren medidas para evitar que siga creciendo.

domingo, 19 de febrero de 2012

VIDA O HISTORÍA ¿LA MISMA COSA?

La tiranía de la memoria
Fidel Castro confunde la narración de su vida con el relato de la historia de Cuba, y no duda en alterar detalles. ¿Cómo podría reivindicar la vida del padre Varela si esta es incompatible con un régimen de partido único?
¿Por qué un político como Fidel Castro, que gobernó durante medio siglo Cuba y que no siguió gobernándola sólo porque su salud se lo impidió, que tiene a su hermano menor al mando del país y que jamás es cuestionado en la opinión pública de la isla, dedica su retiro a justificar insistentemente su lugar en la historia? En los últimos seis años, Castro ha publicado cuatro libros de memorias y ha agenciado la publicación de alguna biografía favorable. ¿Cuál es la raíz de esa obsesiva administración de un legado político?
Hay algo significativo, por no decir sintomático, en el hecho de que este dictador haya iniciado su carrera política anunciando que la historia lo "absolvería" y que la termine enfrascado en alegatos personales sobre su comportamiento en el pasado. Si no fuera forzar demasiado el paralelo, podría observarse en Fidel Castro el gesto de Luis XVI en la Torre del Temple, narrado por Lamartine en la Historia de los girondinos (1847). El historiador francés destacaba que en su alegato justificativo, antes de ser condenado a muerte por traición a la patria, Luis XVI atribuyó toda la tragedia francesa a la "situación" y al "tiempo" que le tocó vivir.
Los cuatro últimos libros de Fidel Castro —Biografía a dos voces (2006), una larga entrevista autobiográfica con Ignacio Ramonet, La ofensiva estratégica (2010), La victoria estratégica (2010) y el más reciente, Guerrillero del tiempo (2012),otra larga entrevista autobiográfica, en dos tomos y más de mil páginas, con la periodista cubana Katiushka Blanco— son narraciones que reiteran pasajes conocidos de la vida del político cubano: la infancia en Birán, los estudios en el jesuita Colegio de Belén, la turbulenta juventud universitaria, el Moncada, México, el Granma, la Sierra Maestra, la entrada en La Habana en enero del 59, Playa Girón, los atentados, los sabotajes y su larga "lucha contra el imperio", frase con la que se despachan de un plumazo los últimos 50 años de la historia de Cuba.
Si alguna historia conoce el pueblo de Cuba es la de la Revolución, machacada durante cinco décadas
Pasajes tan conocidos que hasta un escritor cubano, Norberto Fuentes, los contó ya en primera persona y mejor prosa. Si alguna historia conoce el pueblo de Cuba es esa, ya que, en síntesis, no es otra que la historia oficial de la Revolución Cubana, machacada durante cinco décadas a varias generaciones de niños y jóvenes. La misma historia que en cinco décadas han contado la radio y la televisión, los carteles y la fotografía, el cine, la plástica y los cientos de escritores y periodistas que han aspirado, alguna vez, al cobijo del Estado cubano. La misma historia que repite día con día la cronología épica y el panteón heroico del Gobierno insular.
El culto a la personalidad de Fidel Castro ha sido la pieza clave de la historia oficial cubana. Lo que sucede en los últimos años es que mientras la mayoría de los historiadores jóvenes de la isla se aparta de ese relato, este último se concentra más y más en la persona del propio Castro. Es esa persona la que, al final de sus días, narra la historia de la nación cubana en forma de autobiografía, como si la historia del país cupiera dentro de la historia de su yo. Sólo que ahora, a diferencia de hace medio siglo, Castro no está interesado en presentar la Revolución como fin de la historia de Cuba sino en retrasar la historia de Cuba posterior a él.
Estos libros poseen, aunque pronunciados, todos los vicios de las historias oficiales de cualquier dictadura moderna. En ellos no se reconoce la diversidad de actores sociales y políticos que se enfrentó a la dictadura de Fulgencio Batista, ni la fractura de la comunidad cubana luego del triunfo revolucionario, ni los perjuicios económicos y culturales que tuvo la integración al bloque soviético y la adopción de las peores políticas centralizadoras, ateas, machistas, homofóbicas, racistas e intolerantes. Estos libros no son la memoria crítica de un revolucionario: son la justificación de una vida en el poder. La historia que lo “absuelve” no es la Historia sino el relato que él y sus seguidores escriben.
Una justificación que intenta movilizarse, por adelantado, contra el juicio que las futuras generaciones de cubanos deberán emitir y contra la ascendente visión plural de la historia del siglo XX que se abre paso entre los jóvenes historiadores, dentro y fuera de la isla. Basta leer a los autores más fieles a la línea oficial y a los periodistas y blogueros que amplifican la ortodoxia del partido único para constatar la ansiedad y hasta la desesperación que les produce la heterogénea conectividad de la era global. Las memorias de Fidel Castro, editadas por la editorial Abril de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba, aspiran infructuosamente a ser lectura de cabecera para jóvenes cubanos del siglo XXI.
Benedicto XVI puede declarar Venerable de la Iglesia al padre Varela en su viaje a la isla
Luego de más de medio siglo el peor efecto de ese persistente culto a la personalidad no es la simplificación histórica del periodo revolucionario o el vaciamiento de contenidos ciudadanos de la experiencia cubana posterior a 1959: es la reducción del pasado prerrevolucionario cubano a mera pincelada en la memoria de Castro. Una pincelada en la que grandes y complejas personalidades del siglo XIX, como Félix Varela y José Martí, tienen valor en la medida que funcionan como antecedentes del propio Castro.
Sobre la caricatura de José Martí en la historia oficial cubana se ha escrito mucho y bien, pero sobre la de Félix Varela menos, a pesar de que su importancia es tanta como la del primero ¿Qué tan conocido es el pensamiento de Varela, cuya venerabilidad delibera actualmente la Congregación de la Causa de los Santos en Roma, por la ciudadanía de la isla? Si, como muchos esperan, Benedicto XVI declara Venerable de la Iglesia al padre Varela, durante su próxima visita a La Habana, no estaría de más que el clero cubano o alguno de sus miembros aclaren si la visión de Varela que sostienen los teólogos vaticanos es la misma que defienden Fidel Castro y las instituciones culturales y educativas del Gobierno cubano.
Filósofo moderno, crítico de la escolástica tomista, primero partidario de Fernando VII, luego liberal gaditano, más tarde republicano anticolonial y abolicionista y, al final de su vida, sacerdote entregado a las penurias de su feligresía en Nueva York y San Agustín, Varela no puede ser considerado precursor intelectual de un régimen de partido único, basado en la ideología marxista-leninista. A lo sumo podría aceptarse que la fuerza que posee la idea de justicia en su obra, como sostuviera Cintio Vitier en su clásico ensayo Ese sol del mundo moral (1974), es un elemento de la tradición republicana del siglo XIX que, en efecto, retoman las ideologías revolucionarias del siglo XX cubano.
Pero entre esa observación de Vitier y el estatuto de Varela como precursor de Fidel Castro y su marxismo-leninismo en Cuba hay un trecho que no se puede saltar con un mínimo de rigor histórico. No hay manera de conciliar la Constitución liberal de Cádiz de 1812, que tanto admiró, estudió y comentó Varela, con las constituciones comunistas de Cuba de 1976 y 1992, que rigen aún la vida pública de ese país caribeño. Varela fue una buena prueba de que liberalismo y catolicismo, en contra de lo que auguraban las voces más estridentes de ambas tradiciones, eran conciliables. El siglo XX, por su parte, demostró que marxismo y cristianismo tampoco eran corrientes de pensamiento incapaces de dialogar.
Los diálogos entre diversas tradiciones ideológicas han probado ser tan necesarios como fecundos. Con frecuencia, las mezclas doctrinales logran acomodar más eficazmente las ideologías a la realidad que los purismos filosóficos. Pero por mucha flexibilidad que empeñen, las ideas políticas no pueden eludir contradicciones fatales como la del comunismo y la democracia, el partido único y los derechos de asociación y expresión, el totalitarismo y la libertad. Si de ideas políticas se trata Félix Varela y Fidel Castro no están del mismo lado.
Rafael Rojas es historiador.

sábado, 18 de febrero de 2012

HENRIQUE CAPRILES RADONSKI: dice

Discurso de proclamación de

Henrique Capriles Radonski
Candidato Presidencial de la Unidad Democrática


La unidad se hizo más fuerte, porque quedó claro que son mucho más las cosas que nos unen que aquellas que nos separan. Hemos elegido un camino que requiere del esfuerzo de todos, el compromiso de todos, la confianza de todos. De los que votaron y de los que no votaron, de quienes nos acompañaron con su voto y de quienes se irán sumando al camino del progreso.
El domingo vivimos una fiesta popular de participación. El contraste está muy claro. De un lado está el pueblo diciendo con su voto que es tiempo de seguir hacia adelante. Del otro lado, un gobierno que se aferra al poder y utiliza el sistema judicial para amenazar y meter miedo. Yo al gobierno nacional le digo: no se equivoquen. Recuerden que el poder es un préstamo que nos da el pueblo y tiene fecha de vencimiento. Mientras más abusen del poder, mayor serán las ganas de los venezolanos de poner la mirada en el futuro para seguir adelante. A este gobierno le digo, nunca podrá expropiar el voto de nuestro pueblo
Estamos unidos para progresar, para avanzar, para crecer. El progreso nos incluye a todos y nos necesita a todos. Hasta ahora, fuimos parte de una competencia electoral. A partir de ahora, tenemos el compromiso de construir el mejor equipo con un solo objetivo en mente: Lograr que los venezolanos tengamos una vida mejor.
La unidad es algo mucho más grande que ponernos de acuerdo los candidatos y los partidos. Si algo debe quedarnos claro y debemos interpretar adecuadamente, es que el pueblo nos dijo que nosotros somos parte de la unidad, pero no somos toda la unidad. Lo que hace fuerte la unidad está allá afuera, en el corazón y la mente de cada venezolano que quiere una vida mejor. No nos equivoquemos.
Con su voto, el pueblo dejó claro que quiere ir hacia adelante. Es un camino de más trabajo y menos política. De más resultados y menos promesas. De hacer más y hablar menos. Somos un país con más futuro que pasado, por eso no podemos quedarnos mirando atrás. Somos un país con más futuro que presente, por eso no podemos quedarnos parados donde estamos hoy.
Los venezolanos dijeron que no están conformes con el presente que tenemos ni con el pasado que hemos vivido. Igual que tú, yo creo que los venezolanos merecemos más. Tenemos demasiados años escuchando que nuestro país está en crisis. Tenemos demasiado tiempo esperando. Es tiempo de trabajar para solucionar la crisis. Twitter: @hcapriles / @HCapriles2012 Facebook: www.facebook.com/HenriqueCaprlesRadonski Audio en Vivo: www.ustream.tv/channel/HCapriles2012 Video en Vivo: www.livestream.com/caprilesradonski
El camino que proponemos es más compromiso y menos poder. Generosidad y No egoísmo. Justicia y No privilegios. Verdad y nada de mentiras. Es abrir nuestros ojos, nuestros oídos y nuestros corazones para escuchar y tomarnos en serio las necesidades de nuestro pueblo.
La discusión entre el presente y el pasado, lo que hace es construir cercas para separarnos y dividirnos. Todos somos venezolanos y eso es lo que importa. Un país dividido es un país débil y queremos tener un país fuerte. Nuestro compromiso es derribar todas las cercas que dividan, porque estamos aquí para construir puentes que unan tus problemas con las soluciones. Nuestra mirada está puesta en el futuro.
Nos sentimos comprometidos, porque hoy el camino se hace más grande y convoca a todos los que queremos una vida en la que haya tranquilidad y progreso. Lograr esa vida mejor es posible y juntos la vamos a alcanzar. Cuando se confía, se avanza. Cuando se confía, se quiere. Cuando se confía, se logra.
El camino que hemos elegido no necesariamente es el camino más fácil, pero con frecuencia sucede que no siempre el camino más corto y más fácil es el que nos lleva al lugar que realmente buscamos. Hemos elegido un camino que requiere del esfuerzo de todos, el compromiso de todos, la confianza de todos. De los que votaron y de los que no votaron, de quienes nos acompañaron con su voto y de quienes se irán sumando al camino del progreso.
Llegó el momento de abrirle las puertas al futuro, para que podamos vivir una vida en la que el único requisito que se te exija, sea tu necesidad y tu esfuerzo, sin importar tu forma de pensar. El camino que hemos elegido, es el camino del progreso para todos por igual. Sin egoísmos, sin privilegios, sin exclusiones.
No será fácil, pero estamos convencidos de que tendremos éxito. Somos muchos queriendo una vida mejor. Somos muchos dispuestos a poner nuestro esfuerzo. Juntos tenemos la fuerza para superar el miedo y las amenazas. Juntos tenemos las ganas para hacer realidad nuestros sueños. Tenemos una meta y la vamos a alcanzar. Porque cuando se hacen las cosas bien, pasan cosas buenas.
Nuestro objetivo es lograr que haya progreso para todos por igual.
Nuestro compromiso es que todos tengan acceso a los bienes que son para todos. Somos amigos de multiplicar oportunidades y enemigos de los privilegios. Creemos en el derecho que cada quien tiene a pensar por sí mismo.
Creemos que el gobierno debe ser un orientador, no un controlador. Twitter: @hcapriles / @HCapriles2012 Facebook: www.facebook.com/HenriqueCaprlesRadonski Audio en Vivo: www.ustream.tv/channel/HCapriles2012 Video en Vivo: www.livestream.com/caprilesradonski
Creemos en el trabajo en equipo con el esfuerzo privado, sin expropiar empleos, convirtiendo el petróleo en un recurso que debe funcionar desde los venezolanos, por los venezolanos y para los venezolanos, y así tener una economía fuerte, con muchas empresas que produzcan muchos productos de la mejor calidad, para que haya progreso para todos por igual.
Creemos en el derecho que cada quien tiene a pensar por sí mismo y por eso enfrentamos cualquier forma de dominación, sumisión y explotación, sin importar de donde provenga. Creemos en la capacidad y el talento creador del venezolano y estamos comprometidos a impulsar su progreso sin importar la forma de pensar.
Nuestro gobierno será el gobierno del empleo. Porque quien tiene un empleo de calidad, camina tranquilo hacia el progreso. Tener programas sociales que ayuden a quienes lo necesitan es bueno, pero lograr que en cada familia haya por lo menos una persona con empleo de calidad es mejor. Para lograr esto, es necesario que el esfuerzo público y el esfuerzo privado trabajen en equipo.
Nuestro gobierno será el gobierno de la educación. La experiencia de gobierno en Miranda nos ha demostrado que la educación es una palanca poderosa para el progreso. Donde hay educación, hay tranquilidad. Donde hay educación, no hay espacio para la violencia. Donde hay educación hay futuro. Donde hay educación, nadie se queda atrás.
Nuestro gobierno será para todos. El autobús del progreso tiene sus puertas abiertas. Cabemos todos, para beneficiarnos todos. Sin requisitos, Sin exigencias. Nuestro compromiso es que nadie se quede atrás. Lo único que vamos a dejar son los errores del presente y del pasado. Todos cometemos errores. Lo importante es que seamos capaces de reconocerlos, para corregirlos y seguir adelante. Hoy asumimos ante los venezolanos el compromiso de mantener la mirada en el futuro. Ni quedarnos mirando atrás. Ni quedarnos parados donde estamos hoy.
Mi compromiso contigo es luchar contra la injusticia que se esconde detrás de los privilegios que benefician a pocos a costa de perjudicar a muchos. Mi compromiso es usar el poder para servir al pueblo con prudencia y sin egoísmo. Es mantener mis ojos, oídos y corazón siempre alerta a las necesidades del pueblo, y así garantizar Tranquilidad, Orden y Progreso para todos por igual.
Mi compromiso contigo es no perder ni un minuto en conflictos, peleas y descalificaciones, porque yo sé que el pueblo gana poco con las discusiones y las peleas. En cambio gana mucho cuando nos ponemos de acuerdo para acercar las soluciones a los problemas. Mi prioridad será construir y sumar, porque para avanzar debemos estar unidos. Juntos tenemos la fuerza para lograr lo que queremos.
Mi compromiso contigo es que nunca más estés obligado a ponerte una franela de algún color o a inscribirte en un partido para que te tomen en cuenta. Es tiempo de que puedas pensar por ti mismo y tener la tranquilidad Twitter: @hcapriles / @HCapriles2012 Facebook: www.facebook.com/HenriqueCaprlesRadonski Audio en Vivo: www.ustream.tv/channel/HCapriles2012 Video en Vivo: www.livestream.com/caprilesradonski
de que el único requisito sea tu necesidad y tu esfuerzo. Todas las energías que tengo, todo mi esfuerzo, lo pondré en ganarme tu confianza y la confianza de todos los venezolanos.
El 7 de Octubre tenemos una cita que nos compromete. Ese día nos tocará elegir entre dos caminos: el camino del progreso que tú quieres ó el camino del socialismo que el gobierno quiere para ti.
El camino del progreso nos convoca a todos. La fuerza para recorrerlo está dentro de ti y de millones que piensan y sienten como tú. Juntos tenemos las ganas. Juntos tenemos la fuerza para hacer realidad ese camino. Cuentas conmigo. Cuento contigo